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Tuberculosis in El Salvador: Dr. Julio Garay

Julio Garay MD
When we began this program in the 90s, 12 percent [of TB patients] would die. Now, only two percent of people with tuberculosis die.
Tuberculosis in El Salvador: Dr. Julio Garay

In the last ten years, El Salvador has improved its ability to fight tuberculosis, says Julio Garay, MD. When he began as National Program Manager of Tuberculosis about 15 years ago, just 68 percent of patients with TB in El Salvador completed treatment. In 2014, 94 percent completed treatment. “When we began this program in the 90s, 12 percent [of TB patients] would die. Now, only two percent of people with tuberculosis die,” he explained. 

Dr. Garay has been instrumental in the change. He has worked for almost two decades against TB in El Salvador. He established a new directive on the treatment of TB, requiring more strictly supervised treatment and the use of information and analysis systems, he said. 

Dr. Garay is proud of the country’s model. “El Salvador has an honorable position at a worldwide level by having the best tuberculosis program of the Americas and perhaps the world,” he said. “The country has a lot to show, lots to teach.”  An International Course on TB Epidemiology and Control, offered by the International Union Against Tuberculosis and Lung Disease, is regularly held in San Salvador, the capital of El Salvador. Dr. Garay also collaborates with numerous international bodies, nearby countries, and local actors to improve TB treatment in the Americas, he says. “That doesn’t mean that we don’t have tuberculosis” cases, he clarified. “Being a country where we have lots of social constraints that affect us, means we have TB – but we do things right.”  He hopes that El Salvador can become “a regional center for education, training, and collaboration…to do better in the diagnosis, treatment, and care of tuberculosis and chronic respiratory disease.”

Despite the robust program, Dr. Garay says the country’s TB patients still struggle. “The most difficult problem [for people affected with TB] is stigma and discrimination,” Dr. Garay says. “The symptoms and signs are so unspecific, like cough, fever, weight loss,” that clinicians may miss the diagnosis. He also notes that the decrease in cases of TB has meant that it has been “removed from the minds of many health professionals that tuberculosis is an important public health problem.”  Dr. Garay wishes to combat this laxity, by reaching providers during their training at universities and elsewhere, and by campaigning to the general public through radio or TV to improve public awareness, “to convince them that is completely curable, and that they do not [have to] feel marginalized, stigmatized, [or] discriminated” against, Dr. Garay said.

Dr. Garay has worked extensively with international partners like Migrant Clinicians Network to assure that migrants with TB returning to El Salvador receive prompt treatment.  For about the last five years, Dr. Garay has also worked closely with the US Embassy in a program repatriating migrants from the US with TB, he says. He notes that a successful international partnership requires high levels of discipline and coordination, but he is motivated by the many lives his programs have saved.  Future international collaborations are key to improving the health of his migrant population, he says, envisioning continuing education resources and internships where doctors can come to El Salvador to better understand the patients and the country’s approach to TB.

“I’ve always been involved with the issue of immigrants and the diseases that produce more of a stigma, and discrimination, [in addition to] tuberculosis, such as HIV, Chagas, and other diseases,” he explained. He stays in the migrant health arena for “humanitarian reasons,” and for the reaction of the individual patient, he stated. “I believe that what is most rewarding is seeing the smile and the joy of a patient when one says, ‘You’re healed – you’re completely free of tuberculosis. Continue your work and normal life,’” Dr. Garay said.

 

 

 

 

Tuberculosis en El Salvador: Dr. Julio Garay

En los últimos diez años, El Salvador ha mejorado en su capacidad para combatir la tuberculosis, dice Julio Garay, MD. Cuando empezó como Gerente del Programa Nacional de Tuberculosis hace unos 15 años, apenas 68% de los pacientes con tuberculosis en El Salvador completaron el tratamiento. En 2014, el 94% completaron el tratamiento. "Cuando comenzamos este programa en los años 90, el 12 por ciento [de los pacientes con TB] morían. Ahora, sólo el dos por ciento de las personas con tuberculosis mueren" explicó.

Dr. Garay ha sido fundamental para el cambio. Ha trabajado durante casi dos décadas contra la Tuberculosis en El Salvador. Como Gerente del Programa Nacional, estableció una nueva directiva para el tratamiento de la tuberculosis, que requiere el tratamiento estrictamente supervisado y el uso de sistemas de información y análisis, dijo.

Dr. Garay está orgulloso del modelo del país. "El Salvador tiene una posición honorable a nivel mundial por tener el mejor programa de tuberculosis de las Américas y quizás del mundo" dijo. "El país tiene mucho que mostrar, hay mucho que enseñar." Un Curso Internacional de Epidemiología y Control de la Tuberculosis, ofrecido por la Unión Internacional Contra la Tuberculosis y las Enfermedades Respiratorias, se celebra regularmente en San Salvador, capital de El Salvador. Dr. Garay también colabora con numerosos organismos internacionales, países cercanos, y los agentes locales para mejorar el tratamiento de la tuberculosis en las Américas, dice. "Eso no significa que no tenemos casos de Tuberculosis" aclaró. "El ser un país con muchas restricciones sociales significa que tenemos TB -. Pero hacemos las cosas bien" Él espera que El Salvador puede convertirse en "un centro regional de educación, formación y colaboración... para mejorar el diagnóstico, tratamiento y cuidado de la tuberculosis y las enfermedades respiratorias crónicas."

A pesar del sólido programa, el Dr. Garay dice que los pacientes de tuberculosis del país siguen luchando. "El problema más difícil [para las personas afectadas con TB] es el estigma y la discriminación" dice el Dr. Garay. "Los síntomas y signos son tan inespecíficos, como tos, fiebre, pérdida de peso," que los médicos pueden pasar por alto el diagnóstico. También señala que la disminución de los casos de TB ha significado que "fue retirado de las mentes de muchos profesionales de salud." El Dr. Garay desea combatir esta laxitud, al concientizar a los proveedores durante su formación en universidades y otros lugares, y ejecutar una campaña para el público en general a través de la radio o la televisión para mejorar la conciencia pública acerca de la TB" para convencerlos de que es completamente curable, y que no hacerlos sentir marginados, estigmatizados, [o] discriminado" dijo el Dr. Garay.

Dr. Garay ha trabajado extensamente con socios internacionales como Migrant Clinicians Network (TBNet) para asegurar que los migrantes con tuberculosis que regresan a El Salvador reciben tratamiento oportuno. Durante aproximadamente los últimos cinco años, el Dr. Garay también ha trabajado en estrecha colaboración con la Embajada de Estados Unidos en un programa de repatriación de inmigrantes procedentes de los EE.UU.. Señala que una asociación internacional exitosa requiere altos niveles de disciplina y coordinación, pero él está motivado por las muchas vidas de los programas han salvado. Las futuras colaboraciones internacionales son la clave para mejorar la salud de su población migrante, dice, previendo recursos de educación continua y prácticas, donde los médicos pueden venir a El Salvador para entender mejor a los pacientes y el enfoque en la tuberculosis.

"Siempre he estado involucrado con el tema de los inmigrantes y el área de las enfermedades que producen estigma y discriminación, [como ser] la tuberculosis, el VIH, Chagas y otras enfermedades" dijo, pero él se queda en el campo de la salud de migrantes por "razones humanitarias" y para ver la reacción de cada paciente, afirmó. "Yo creo que lo más gratificante es ver la sonrisa y la alegría de un paciente cuando uno dice, 'Estás curado - estas completamente libre de tuberculosis. Continua tu trabajo y la vida en forma normal'" dijo el Dr. Garay.

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