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Preguntas frecuentes: La vacuna COVID-19 y migrantes, inmigrantes y trabajadores agrícolas

Preguntas frecuentes: La vacuna COVID-19 y migrantes, inmigrantes y trabajadores agrícolas

Migrant Clinicians Network, La Red de Proveedores de Servicios de Salud para Migrantes (MCN por sus siglas en inglés) continúa recibiendo preguntas de nuestros miembros y las comunidades de migrantes, inmigrantes y trabajadores agrícolas sobre la distribución de vacunas y COVID-19. Si bien se ha declarado que en EE. UU. las vacunas están disponibles para todas las personas de 5 años en adelante, en realidad, las vacunas contra COVID-19 siguen siendo inaccesibles para muchas personas, por una variedad de razones, incluyendo el miedo sobre el estado migratorio, la desinformación, la falta de información en los idiomas usados y la falta de infraestructura para la vacunación. La cambiante situación no desmiente el mantra fundamental: todos merecemos la oportunidad de vacunarnos contra COVID-19. La vacunación es fundamental y se necesita continuar con los esfuerzos para hacerla accesible para todos; con educación y conversación culturalmente apropiada y que además esté disponible en el idioma del paciente para así poder responder sus preguntas y generar confianza.

Hasta que todos estemos vacunados, seguiremos viendo el surgimiento de nuevas variantes. La vacunación equitativa a nivel mundial es esencial para poner fin a la pandemia.

Estas preguntas frecuentes se revisaron por última vez el 6 de abril de 2022. Recuerde que nuestra comprensión de COVID, sus variantes y la efectividad de las vacunas a lo largo del tiempo continúa desarrollándose a medida que recibimos más datos y, en consecuencia, las recomendaciones pueden cambiar. Continúe revisando aquí para obtener actualizaciones y otras fuentes confiables como los CDC. Consulte a los CDC para obtener las recomendaciones más actuales.

 

Preguntas frecuentes, actualizaciones de abril

 

Un paciente trabajador agrícola de 52 años, con muy buena salud, que nunca ha tenido COVID, pero que ha recibido su serie inicial de dosis de la vacuna y el primer refuerzo, preguntó si debería ponerse el segundo refuerzo. ¿Debería?

Desde el 30 de marzo de 2022, está disponible un segundo refuerzo de la vacuna para pacientes mayores de 50 años. Aunque se necesita más información, los datos iniciales demuestran que un segundo refuerzo renueva la inmunidad de una persona contra la COVID-19 después de la disminución de la efectividad del primer refuerzo. La eficacia del primer refuerzo de una vacuna de ARNm hace que las visitas a la sala de emergencias caigan en un 87% durante los primeros dos meses posteriores a la vacunación y en un 66 % a partir del cuarto mes. Un segundo refuerzo vuelve a aumentar la eficacia de la vacuna para reducir el riesgo de hospitalización.

En EE. UU. aún no se vive una ola de ómicron BA.2 como se ha visto en Europa durante varias semanas, y algunos pacientes desean retrasar su segundo refuerzo hasta que las hospitalizaciones aumenten nuevamente. Sin embargo, los pacientes trabajadores agrícolas pueden encontrar obstáculos para acceder a las vacunas, como no tener el tiempo necesario para vacunarse o para viajar a un sitio de vacunación y contar con tiempo libre para recuperarse. Se anima a los médicos a discutir el riesgo de un individuo, la propagación en la comunidad y, en particular para los trabajadores agrícolas y del sector alimentario, el acceso a la atención a lo largo del tiempo para determinar cuándo un paciente debe recibir un segundo refuerzo.

Es importante tener en cuenta que recibir el primer refuerzo de la vacuna es fundamental para reducir el riesgo de hospitalización y muerte. Las personas de color, incluida la comunidad latina, se están quedando atrás para recibir su primer refuerzo. En este momento, animar a las comunidades de trabajadores agrícolas y del sector alimentario para que reciban la dosis de refuerzo es la máxima prioridad. Hasta el 1 de abril de 2022, solo el 14,5 % de las personas en países de bajos ingresos recibió alguna vacuna contra la COVID. MCN continúa promoviendo el acceso equitativo a la serie inicial y refuerzo de la vacuna de la COVID-19 en todo el mundo para comenzar a garantizar la igualdad en los asuntos de salud relacionados a la pandemia, y así acabar con la pandemia de manera efectiva.

 


 

Soy un trabajador de salud comunitaria. Un miembro de la comunidad preguntó: “Me siento enfermo y sospecho que tengo COVID, pero mi prueba casera salió negativa. ¿Qué debo hacer?"

Se debe animar a los miembros de la comunidad a hacerse una prueba PCR cuando su prueba casera salga negativa y sigan con la preocupación de poder tener COVID. La prueba PCR sigue siendo la herramienta de diagnóstico más precisa y disponible. En cuanto a la precisión de las pruebas caseras: una prueba rápida casera que sale positiva es muy precisa. Sin embargo, una prueba casera negativa puede indicar que no hay suficiente material viral en el momento de la prueba para que la prueba rápida lo detecte. Se recomienda realizar una segunda prueba dos días después y el uso cuidadoso de la mascarilla en el ínterin (preferiblemente una N95 o KN95).

 


 

Estoy viniendo a trabajar a EE. UU. y estoy vacunado, pero mi vacuna no está en la lista de vacunas aprobadas por EE. UU. ¿Cuáles son los impactos en la salud si me vacuno con una de las vacunas aprobadas por EE. UU., si ya he recibido otro tipo de vacuna anteriormente? 

No existe información precisa al respecto, ya que los estudios de la superposición de vacunas de la COVID-19 son aún limitados, pero según los estudios de otras vacunas, es probable que los riesgos para la salud sean muy bajos. Se anima a los inmigrantes que han sido vacunados con una vacuna que no está en la lista de vacunas extranjeras aprobadas a vacunarse nuevamente con una vacuna aprobada en Estados Unidos. Es importante esperar al menos 28 días después de la vacunación para iniciar una nueva serie. Los efectos secundarios pueden ser más fuertes, pues es posible que ya exista un número importante de anticuerpos en el sistema. Lea el recurso de NCFH para obtener más información, en inglés y español.

 


 

Ya no es obligatorio el uso de mascarillas en mi comunidad, pero la transmisión de ómicron BA.2 está aumentando. ¿Debo animar a mis pacientes a usar mascarilla?

A medida que los CDC van cambiado su enfoque sobre el manejo y la prevención de la COVID, es responsabilidad de cada persona determinar su nivel personal de riesgo y su tolerancia a este. Los mandatos de mascarillas difieren de un estado a otro e incluso de un condado a otro, al igual que las tasas de transmisión y hospitalización de la COVID. Se recomienda a los médicos a conversar con sus pacientes sobre cómo determinar su propio riesgo:

  • ¿Cuáles son las tasas actuales de hospitalización en su comunidad? ¿Están subiendo o bajando?
  • ¿Cuál es su estado de salud personal? ¿Tiene condiciones que pueden aumentar su riesgo frente a la COVID? ¿Está al día con sus vacunas contra la COVID?
  • ¿Cuál es el nivel de riesgo del evento al que le gustaría asistir? ¿Es en interiores o al aire libre? ¿Cuántas personas asistirán? ¿Qué tipo de ventilación y distanciamiento habrá?

Además de los registros locales que ayudan a las personas a comprender el nivel de transmisión de su comunidad, existen muchas calculadoras de riesgo. Estas son dos de las calculadoras de riesgo: https://www.microcovid.org/ y https://covid-19.forhealth.org/covid-19-transmission-calculator/ .

 


 

¿Cómo afecta la COVID el corazón? ¿Cuál es el impacto en los pacientes que se han recuperado de la COVID?

El riesgo de eventos cardiovasculares incluso después de un caso leve de COVID es sustancial. Después de una infección por COVID, las personas corren un mayor riesgo de tener accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos, miocarditis y más. El riesgo depende de la gravedad de la infección aguda; por ejemplo, los pacientes que tuvieron una infección por COVID-19 y no fueron hospitalizados tienen un riesgo 23% más alto de tener un accidente cerebrovascular, en comparación con los pacientes que sí fueron hospitalizados, cuyo riesgo es 425% mayor.

Se recomienda a los médicos compartir con los pacientes que normalmente no tienen riesgo de padecer accidentes cardiovasculares --como pacientes jóvenes y en buena forma física-- los signos y síntomas de enfermedades cardiovasculares comunes.

 

 

 

Exposición, cuarentena y aislamiento

 

Los lineamientos de los CDC sobre lo que debe hacer un paciente cuando ha tenido contacto cercano con alguien que dio positivo son confusos. ¿Qué se recomienda?

MCN ha creado dos recursos como diagramas en inglés y español, para ayudarle a explicar el proceso. El primero describe qué hacer si un paciente está expuesto. El segundo explica qué hacer si un paciente da positivo.

Recursos en español: He dado positivo a COVID-19. ¿Y ahora qué?

Recursos en inglés: Testing Positive for COVID-19. Now what?

Recursos en criollo haitiano: Mwen te teste pozitiv pou COVID-19. Kounya Kisa?

Recuerde que las recomendaciones de los CDC pueden modificarse de nuevo a medida que cambien las condiciones y nuestra comprensión sobre COVID-19. Le sugerimos consultar con frecuencia las actualizaciones.

Estas recomendaciones de los CDC pueden ser especialmente difíciles de realizar para pacientes migrantes e inmigrantes que pueden tener situaciones de vivienda que dificultan la cuarentena, o pueden tener situaciones de trabajo informal que hace muy difícil tomar el tiempo necesario para ponerse en cuarentena o para hacerse la prueba. Hable sobre dichas cuestiones con los pacientes y ayúdeles a desarrollar un plan para aislarse y mantenerse seguros a sí mismos y a su comunidad. A principios de la pandemia, muchas clínicas de salud comunitarias se asociaron con hoteles y otros lugares para garantizar que los migrantes tuviesen lugares seguros para aislarse o ponerse en cuarentena, y se les entregaban alimentos y otros artículos esenciales. A medida que ómicron continúa aumentando, estos procesos y alianzas vuelven a ser críticamente importantes.

 


 

Los CDC no exigen una prueba para finalizar el aislamiento después de una infección por COVID-19. ¿Qué les digo a mis pacientes?

Según los lineamientos de los CDC a partir de enero de 2022, un paciente que ya no tiene síntomas (o que siempre estuvo asintomático) después de cinco días de una prueba positiva de COVID-19 puede terminar el aislamiento con la advertencia de seguir usando cubrebocas por cinco días más. A muchos proveedores de salud e investigadores de enfermedades infecciosas les preocupa que las personas que no se hacen la prueba después de cinco días aún puedan estar propagando el virus.

La mejor manera de garantizar que un paciente no sea infeccioso es hacerse nuevamente la prueba después de cinco días. Esto no es un requerimiento de los CDC, ni es factible en muchos lugares en donde las pruebas aún escasean y/o son costosas. Los pacientes que solicitan asilo, migrantes e inmigrantes, junto con los trabajadores agrícolas y de la industria de alimentos, por lo general, no tienen un fácil acceso a pruebas caseras y de PCR o no las pueden pagar. Desde abril de 2022, tener acceso a pruebas ha sido reto debido a la suspensión del financiamiento federal que pagaba por las pruebas para quienes no tienen seguro médico. Por consiguiente, el acceso sigue siendo difícil. Se alienta a los equipos de alcance comunitario para que ofrezcan oportunidades para realizarse pruebas fuera de los horarios de atención establecidos, así como los fines de semana en iglesias, mercados de pulgas, mercados de agricultores y tiendas de comestibles, campamentos de trabajadores agrícolas y eventos locales.

En resumen, se debe recomendar a los pacientes a realizarse una prueba después de cinco días del primer resultado, sin embargo, se debe aclarar que no es obligatorio, y los defensores de la atención en salud deben luchar para para garantizar que dicha prueba sea rápida, conveniente y gratuita.

 


 

¿Deben los pacientes vacunados que han estado expuestos a COVID-19 hacerse la prueba de COVID-19 si tienen síntomas?

Sí.

Si un paciente vacunado sabe que ha sido expuesto, no tiene que estar en cuarentena, pero debe hacerse la prueba entre cinco y siete días después de la exposición, incluso si no tiene síntomas. También debe usar cubrebocas durante los siguientes 14 días después de la exposición. Lea más en la página de CDC sobre cuarentenas

 

 

Variantes

 

 

Una paciente se sorprendió cuando su prueba de COVID-19 salió positiva y sus síntomas eran similares al de una gastroenteritis viral. ¿Qué dicen los datos sobre los síntomas de ómicron?

Los primeros datos sugieren que la pérdida del gusto y el olfato, las señales de la infección por COVID-19 que experimentan muchas personas, es menos común con la variante ómicron. Además, debido a que ómicron no infecta los pulmones tan fácilmente como las variantes anteriores, algunas personas están siendo hospitalizadas sin problemas respiratorios graves, un cambio con respecto a las olas anteriores de la pandemia. Sin embargo, esto no significa que ómicron no esté enviando personas al hospital. Muchas personas pueden caer muy enfermas con ómicron y la mayoría tiene síntomas similares a los de la gripe y a variantes anteriores que incluyen, entre otros: fiebre, escalofríos, tos, dificultad para respirar, fatiga, dolores musculares, náuseas y vómitos. Todas las personas que tengan cualquiera de esos síntomas deben hacerse la prueba de COVID-19 y ponerse en cuarentena hasta que los resultados sean concluyentes. Si la prueba de COVID-19 de un paciente sale positiva o tiene síntomas, este debe aislarse durante al menos cinco días, según los CDC. (Consulte a continuación: "¿Cuáles son las recomendaciones actuales sobre el aislamiento si un paciente contrae COVID-19?").

 


 

¿Qué sabemos de la nueva subvariante de ómicron?

A finales de 2021, ómicron tuvo una ligera mutación cuyo resultado es la subvariante BA.2. El 26 de enero de 2022, se descubrió el primer caso de ómicron BA.2 en EE. UU (disponible en inglés). Una persona con BA.2 seguirá dando positivo con una prueba de PCR; los proveedores de servicios de salud no podrán determinar que se trata de la BA.2 sin hacer una secuenciación genética.

La BA.2 parece un poco más transmisible que la cepa inicial de ómicron (BA.1), que ya era significativamente más transmisible que las variantes anteriores como delta. La BA.2 no parece ser más grave que la BA.1. A medida que la BA.2 se extienda por Europa y Asia, y se establezca en EE. UU., tendremos más datos sobre esta subvariante.

 


 

He leído que ómicron es menos grave que las variantes de olas anteriores. ¿Por qué los hospitales están tan llenos?

Hay dos razones principales por las que ómicron ha ejercido una gran presión sobre los hospitales. Primero, debido a que ómicron es increíblemente contagioso, en general, más personas se están infectando. Entonces, con ómicron, un porcentaje menor de casos avanzará a enfermedad grave en comparación con otras variantes. Sin embargo, son tantas las personas que han contraído ómicron que ese pequeño porcentaje acaba siendo un número mayor de personas. Por tanto, aunque puede ser un poco más leve que las variantes anteriores, debido a que hay una gran cantidad de personas infectadas, todavía hay muchas personas que necesitan ser ingresadas en un hospital, ocupando las camas que se necesitan para pacientes con otras enfermedades de riesgo.

En segundo lugar, los hospitales tienen serios problemas de personal. Debido a que ómicron es tan contagioso, muchos trabajadores de la salud han contraído ómicron aún cuando están al día con sus vacunas. Incluso los trabajadores de la salud infectados con casos leves no pueden ir a trabajar, por lo que los hospitales no solo están sobrecargados, sino que también tienen una gran escasez de personal.

 

 

 

Refuerzo

 

¿Qué cambios ocurrieron este mes en las recomendaciones de la dosis de refuerzo de Pfizer?

Los CDC actualizaron sus recomendaciones de refuerzo de Pfizer a principios de enero de 2022:

  • Para todos los pacientes, se recomienda ponerse la dosis de refuerzo de Pfizer cinco meses después de la segunda dosis, en lugar de la recomendación anterior de seis meses.
  • Se aconseja que los niños de 5 a 11 años que están inmunocomprometidos reciban la vacuna de refuerzo de Pfizer 28 días después de la segunda dosis.

 


 

Un paciente ha decidido esperar un tiempo para ponerse la dosis de refuerzo (debido a su preocupación de que no funcione con ómicron, por la confusión sobre futuras dosis de refuerzo o por la desinformación sobre su eficacia). ¿Qué debo decirle?

Anime al paciente a ponerse el refuerzo - es la defensa más fuerte que tenemos para evitar contraer la enfermedad, la hospitalización o la muerte por COVID-19. Por favor, haga énfasis en que muchos hospitales de todo el país están saturados o sobrecargados con casos de COVID-19 tanto de delta como de ómicron. Tenemos evidencia sólida de que la dosis de refuerzo de la vacuna contra COVID-19 aumenta la inmunidad del paciente y le protege contra esa variante.

A lo largo 12 estados que reportan datos sobre la dosis de refuerzo, en general menos hispanos están decidiendo ponerse la dosis de refuerzo en comparación a otras etnias. En California, hasta abril de 2022, solo 41% de hispanos completamente vacunados han recibido la dosis de refuerzo, comparado con 60% personas blancas vacunadas, 50% afroamericanos vacunados y 65% asiáticos vacunados.

Es preocupante la disparidad respecto a la de dosis refuerzo entre las poblaciones, dado que el 5 de abril de 2022 se suspendió de financiamiento de vacunas para personas que no tienen seguro médico. En Europa y Asia, donde ómicron BA.2 ha conducido a un aumento considerable de casos, los datos nos demuestran la importancia de la dosis de refuerzo para reducir el riesgo de hostilizaciones y muertes por la subvariante ómicron BA.2. La suspensión concurrente del mandato sobre el uso de cubrebocas aumenta el riesgo de exposición. Sin financiamiento para la dosis de refuerzo para las personas sin seguro médico, las disparidades continuarán creciendo, y muchos estarán en un riesgo mayor a la infección.

La vacunación sigue siendo nuestra herramienta principal contra casos graves o muerte por COVID-19. Por favor, siga insistiendo en que es importante que todas las personas elegibles - a partir de los 5 años en adelante - deben vacunarse, y las personas de 12 años en adelante deben recibir una dosis de refuerzo.

 


 

¿Quién debe recibir una dosis de refuerzo de la vacuna?

Todos los adultos vacunados de 18 años en adelante que reciban una dosis de refuerzo contra COVID-19. Los niños de 12 a 17 años y los niños inmunocomprometidos de 5 a 11 años son elegibles para un refuerzo. Consulte la página de los CDC para obtener información específica sobre el calendario de cada tipo de vacuna. Las personas que han recibido dosis de refuerzo tienen menos probabilidades de contraer COVID-19 (disponible en inglés), lo que indica que los refuerzos funcionan aumentando la inmunidad luego de un período de inmunidad decreciente posterior a la vacunación inicial.

En abril de 2022, los CDC autorizaron una segunda dosis de refuerzo para los mayores de 50 años, al menos 4 meses después de la primera dosis de refuerzo.

Es fundamental seguir señalando que las vacunaciones iniciales con dos dosis de ARNm siguen siendo muy eficaces contra la enfermedad grave, las hospitalizaciones y la muerte. La mayoría de las muertes por COVID-19 siguen produciéndose entre los no vacunados. La vacunación inicial sigue siendo muy importante para prevenir la enfermedad grave, las hospitalizaciones y las muertes por COVID-19. Algunas poblaciones vulnerables como los migrantes, inmigrantes y refugiados siguen teniendo poco acceso a las vacunas y las dosis de refuerzo por miedo a revelar su estatus de documentación, por falta de transporte, por falta de materiales educativos en el idioma de su preferencia, por no contar con cuidado de niños, por la preocupación que les genera el escuchar información errónea sobre las vacunas, etc. Es fundamental que las clínicas, los departamentos de salud y otros lugares de suministro de vacunas sigan contactando a los grupos históricamente marginados y aislados en sus comunidades para facilitar el acceso a las vacunas, con ferias de salud, clínicas móviles y alianzas con iglesias, mercados de agricultores y otros grupos comunitarios locales.

El acceso a las vacunas en todo el mundo es muy desigual. Fuera de EE.UU., muchos proveedores de primera línea siguen sin tener acceso a una primera dosis, lo que les expone a un alto riesgo de infección. Además, los suministros de oxígeno son difíciles de asegurar y/o transportar por todo el Sur Global, dejando a aquellos con enfermedades graves sin acceso a una medida que salva vidas. Esfuerzos como el de www.peoplesvaccine.org (disponible en inglés) están trabajando para corregir esta constante injusticia en materia de salud, presionando por un mejor acceso mundial a la primera dosis, mientras nosotros en Estados Unidos empezamos el camino hacia la tercera dosis.

 


 

¿Cómo afecta la dosis de refuerzo el mandato de vacunación?

En la actualidad, el mandato federal de vacunación no menciona la dosis de refuerzo, lo que quiere decir que estar “completamente vacunado” significa completar la serie de vacunación inicial (una dosis para J&J o dos dosis para Pfizer o Moderna). Las empresas individuales con mandatos de vacunación pueden optar por exigir una dosis de refuerzo si lo desean. Consulte el sitio web de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) para obtener más información, incluyendo ejemplos de señalización para empleadores. MCN recomienda fuertemente a que todos nos mantengamos al día con las vacunas contra COVID-19, independientemente de los mandatos de vacunación 

 

 

 

 

Diagnóstico y cuidado de COVID-19

 

Una paciente se sorprendió cuando su prueba de COVID-19 salió positiva y sus síntomas eran similares al de una gastroenteritis viral. ¿Qué dicen los datos sobre los síntomas de ómicron?   

Los primeros datos sugieren que la pérdida del gusto y el olfato, las señales de la infección por COVID-19 que experimentan muchas personas, es menos común con la variante ómicron. Además, debido a que ómicron no infecta los pulmones tan fácilmente como las variantes anteriores, algunas personas están siendo hospitalizadas sin problemas respiratorios graves, un cambio con respecto a las olas anteriores de la pandemia. Sin embargo, esto no significa que ómicron no esté enviando personas al hospital. Muchas personas han quedado muy enfermas con ómicron y la mayoría tiene síntomas similares a los de la gripe y a variantes anteriores que incluyen, entre otros: fiebre, escalofríos, tos, dificultad para respirar, fatiga, dolores musculares, náuseas y vómitos. Ómicron BA.2 parece similar en la gravedad a ómicron (aunque es más infecciosa). Todas las personas que tengan cualquiera de esos síntomas deben hacerse la prueba de COVID-19 y ponerse en cuarentena hasta que los resultados sean concluyentes. Si la prueba de COVID-19 de un paciente sale positiva o tiene síntomas, este debe aislarse durante al menos cinco días, según los CDC. (Consulte a continuación: "¿Cuáles son las recomendaciones actuales sobre el aislamiento si un paciente contrae COVID-19?").

 


 

¿Qué opciones se recomiendan actualmente para tratar COVID-19?

Se recomienda a los proveedores de servicios de salud que enfaticen a los pacientes que las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas, y que los mejores métodos para prevenir enfermedades graves y la muerte son mantenerse al día con la vacunación y practicar técnicas preventivas de forma constante.

A fines de 2021, la FDA aprobó dos píldoras antivirales que deben tomarse al inicio de los síntomas de COVID-19. Estas píldoras se están haciendo en cantidades limitadas.

Algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales que se utilizaron efectivamente contra las infecciones por la variante delta están demostrando ser menos efectivos contra la infección por ómicron. Actualmente se están haciendo pruebas de varios tratamientos con anticuerpos monoclonales contra ómicron.

En este momento no se recomienda el plasma convaleciente, un tratamiento prometedor usado a principios de la pandemia, debido a la inconsistencia en su eficacia. Se están realizando esfuerzos para reintroducir el plasma convaleciente.

Se comprobado que la ivermectina no es inefectiva en reducir las hospitalizaciones y no se recomienda su uso contra COVID-19.

  


 

Un miembro de la comunidad me ha preguntado por la ivermectina para tratar COVID-19. ¿Qué debo responder?

Desafortunadamente, en la red circula mucha información falsa o desinformación sobre la ivermectina, afirmando que es una cura eficaz para COVID-19. A continuación, algunos datos básicos para compartir:

  • Un estudio publicado en marzo de 2022 en el New England Journal of Medicine concluyó que la ivermectina no reduce el riesgo de hospitalizaciones por COVID-19.
  • La ivermectina es sobre todo un medicamento antiparasitario para animales. Tiene un uso limitado en humanos, contra una serie de enfermedades como parásitos, piojos y oncocercosis. No está aprobado su uso en humanos para tratar COVID-19.
  • La razón por la cual su uso en humanos para tratar COVID-19 no está aprobado es porque no hay suficientes pruebas de que funcione contra COVID-19.
  • Uno de los mayores ensayos clínicos para evaluar si la ivermectina es eficaz contra COVID-19 se interrumpió porque no mostraba beneficios con respecto al placebo, según The New York Times.
  • Uno de los artículos de publicación científica que supuestamente demostraba los beneficios fue retirado (disponible en inglés).
  • Los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés) informaron sobre cada uno de los estudios completados, sus resultados y sus limitaciones, en su página COVID-19 Treatment Guidelines (Directrices de Tratamiento de COVID-19, página disponible en inglés).  El panel que examinó los resultados determinó que “no hay pruebas suficientes para que el Panel de Directrices de Tratamiento de COVID-19 (el Panel) recomiende o no el uso de la ivermectina para el tratamiento de COVID-19. Se necesitan resultados de ensayos clínicos con suficiente poder estadístico, que estén bien diseñados y bien realizados, para proporcionar una orientación más específica y basada en evidencia sobre el papel de la ivermectina en el tratamiento de COVID-19”.
  • Algunas personas se están enfermando por usar ivermectina. Las llamadas al Servicio de Control de Intoxicaciones por ivermectina han aumentado considerablemente. Los efectos secundarios incluyen mareos, prurito, náuseas y diarrea.
  • Recuérdeles a los pacientes cómo funciona la ciencia: si los ensayos clínicos bien realizados muestran algún indicio de que un medicamento funciona contra COVID-19, eso aparecerá en los titulares de la prensa. Estos ensayos estarían seguidos de estudios adicionales para confirmar su eficacia y estudiar los efectos secundarios. De este modo, los científicos reúnen datos suficientes para asegurarse de que un medicamento es eficaz y al mismo tiempo seguro. Desafortunadamente, en la actualidad, los ensayos clínicos realizados (disponible en inglés) tienen importantes limitaciones y la mayoría no muestra los beneficios de la ivermectina. Por consiguiente, seguimos sin datos suficientes para demostrar que la ivermectina funciona contra COVID-19 y no podemos recomendarla.

Más recursos:

 

 

 

Migración, inmigración y viajes/Vacunación internacional

 

¿Qué necesita un trabajador con visa H-2A u otro inmigrante para entrar a Estados Unidos?

A partir del 6 de diciembre de 2021, todos los viajeros por vía aérea, incluyendo vacunados, deberán presentar una prueba de COVID-19 negativa realizada como máximo un día antes de viajar a Estados Unidos.

Todos los visitantes que no sean ciudadanos estadounidenses, inmigrantes, incluidos los trabajadores con visa H2-A, deben estar vacunados con una vacuna aprobada en Estados Unidos. La lista actual de vacunas aprobadas por Estados Unidos para la entrada a este país son Johnson & Johnson, Pfizer-BioNTech, Moderna, AstraZeneca, Covaxin, Covishield, BIBP/Sinopharm y Sinovac. Para obtener más información, visite el sitio web de los CDC.

En la actualidad, estar “completamente vacunado” significa que han transcurrido más de 2 semanas desde la última dosis. A partir del 6 de diciembre de 2021, no se requiere una dosis de refuerzo para considerar a una persona como “totalmente vacunada", pero esto puede cambiar con el tiempo. Consulte el sitio web de los CDC para obtener cualquier actualización.

 


 

¿Qué hago si un paciente está parcialmente vacunado con una vacuna no aprobada por la FDA, como AstraZeneca o Synovax?

Algunos pacientes inmigrantes llegan a Estados Unidos con una vacunación parcial. AstraZeneca y Synovax son dos vacunas que no están disponibles en EE.UU., pero que se utilizan ampliamente en otros países. Ambas requieren dos dosis de vacunación. Si un paciente llega con la documentación que indica que solo se ha administrado una de las dos dosis, MCN recomienda lo expuesto a continuación.

En el caso de las mujeres inmigrantes de entre 18 y 60 años, y si están disponibles Pfizer o Moderna, MCN recomienda que la paciente comience la serie de dos vacunas de Pfizer o Moderna. (Obtenga más información aquí sobre por qué MCN recomienda esto.)

Para las mujeres migrantes mayores de 60 años y los hombres migrantes de cualquier edad, MCN recomienda la administración de una dosis de J&J si se encuentra disponible.

Lea las recomendaciones de CDC aquí (disponible en inglés).

 


 

Las vacunas Moderna y Pfizer-BioNTech requieren dos dosis. ¿Qué pasa si un paciente se está migrando?

Recomendamos que los trabajadores agrícolas se vacunen cuando tengan la oportunidad de hacerlo. Anime a su paciente a tomar una foto de la tarjeta de vacunación y a enviar esa foto a un familiar o a una persona de confianza para que, en caso de pérdida de la tarjeta (o incluso del teléfono), quede constancia de la primera dosis de vacunación.

Red de Proveedores de Servicios de Salud para Migrantes opera la Red de salud, un sistema virtual de gestión de casos que ayuda a migrantes con necesidades continuas de salud a encontrar atención médica en su próximo lugar de destino. Se recomienda encarecidamente a los proveedores de servicios de salud a que inscriban a los pacientes que tengan que migrar antes de que les toque recibir la segunda dosis de la vacuna. Después de la inscripción, un funcionario de la Red de salud hará un seguimiento del paciente y le ayudará a encontrar un centro de salud en su próximo destino para que pueda acceder a la segunda dosis correcta. Los servicios de la Red de salud no tienen costo para los centros de salud ni para los pacientes.

Obtenga más información sobre la Red de salud aquí (disponible en inglés): https://www.migrantclinician.org/services/network.html

Obtenga más información sobre cómo inscribirse a la Red de salud aquí (disponible en inglés): https://www.migrantclinician.org/services/network/enrollment-in-health-network.html

Comuníquese con Theressa Lyons-Clampitt para obtener más información: tylons@migrantclinician.org.

 

 

Personas embarazadas

 

¿Es seguro que una persona embarazada se vacune durante el embarazo, durante la lactancia o cuando planea embarazarse?  

Hasta finales de agosto, más de 139.000 personas embarazadas se vacunaron contra COVID-19. Dentro de esa población, no se han producido problemas inesperados en el embarazo o en el feto. No se ha informado de ningún aumento del riesgo de pérdida del embarazo, problemas de crecimiento o defectos de nacimiento. Como recordatorio, las vacunas contra COVID-19 no son vacunas vivas, y ellas y sus bebés no pueden contraer COVID-19 a través de la vacuna. También se cree que la madre vacunada transfiere cierta inmunidad al recién nacido.

Con estos datos, CDC recomendó la vacunación para mujeres embarazadas a partir de agosto de 2021.

Recursos:

 


 

¿Cómo puedo hablar con las personas embarazadas o en periodo de lactancia para que se vacunen?

Las personas embarazadas o en periodo de lactancia tendrán muchas preguntas y dudas debido a su preocupación por la salud de sus bebés. Es muy importante compartir con las personas embarazadas por qué es tan importante que se vacunen.

Las personas que contraen COVID-19 durante el embarazo:

  • Tienen tres veces más probabilidades de necesitar atención en unidades de cuidados intensivos; 
  • Tienen de dos a tres veces más probabilidades de necesitar soporte vital avanzado y un tubo de respiración;
  • Tienen un pequeño aumento del riesgo de morir a causa de COVID-19;
  • Pueden correr mayor riesgo de sufrir una muerte fetal y un parto prematuro;
  • Pueden transmitir anticuerpos a sus bebés.

Cabe destacar que COVID provoca hipoxia (falta de oxígeno suficiente) y una hipoxia tan grave que requiera cuidados intensivos o soporte vital avanzado para una madre embarazada es peligrosa para el feto en desarrollo. La vacuna contra COVID-19 es la mejor manera de proteger al feto y a la madre de una enfermedad grave, hospitalización y muerte.

Cuando encuentre resistencia por parte de las mujeres embarazadas:

  • Construya una relación de confianza con las embarazadas en el transcurso del tiempo.
  • Escuche con respeto. Muestre empatía y apoyo: “Entiendo sus preocupaciones y es bueno que tenga cuidado con la salud de su bebé. Es importante proteger a su bebé".
  • Cuente anécdotas sobre otros pacientes, sobre su propia experiencia con la vacuna de COVID-19 o sobre colegas o amigas que puedan ser relevantes.
  • Si la paciente sigue preocupada, pídale que hable con otra fuente de confianza, como un médico.
  • Puede ser necesaria más de una conversación para ayudar a una madre a superar su reticencia.

 

 

Niños

 

Muchos de mis pacientes con dosis de refuerzo están disfrutando de la relajación de las restricciones, pero los padres de niños menores de cinco años que no pueden vacunarse todavía están muy angustiados. Ellos preguntan qué medidas deberían tomar en la guardería y cómo minimizar su riesgo. ¿Qué les puedo decir?

En primer lugar, reconocer sus miedos y estrés puede brindarles algo de consuelo. Esos padres se sienten abandonados en muchos aspectos. La validación de sus sentimientos por parte de un proveedor de servicios de salud puede aumentar la confianza y reducir un poco la ansiedad. Estas preocupaciones han aumentado con el anuncio de la FDA, en febrero de 2022, de otro retraso en la aprobación de la vacuna para menores de cinco años.

En segundo lugar, anime a las familias a tomar todas las medidas que puedan en casa para seguir creando una burbuja de protección en torno a quienes no pueden vacunarse. Asegúrese de que todos los miembros de la familia estén al día con sus vacunas. Haga que los niños mayores y los adultos sigan todas las precauciones posibles contra COVID-19, incluido el distanciamiento y el uso de cubrebocas cuando estén fuera del hogar.

Finalmente, asegúrese de que las familias tengan conversaciones abiertas con su guardería o centro preescolar para comprender qué se está haciendo para controlar la infección en esos ambientes. La mayor parte de la orientación para mitigar COVID-19 se ha centrado en niños en edad escolar. Esto ha dejado un vacío para quienes operan guarderías o centros preescolares para niños menores de cinco años. Los CDC tienen una página para programas de cuidado infantil y educación de la primera infancia. El Hospital Pediátrico de Filadelfia también tiene una guía detallada.

 


 

¿Cuál es la nueva guía de los CDC sobre el intervalo de la primera serie de dosis de las vacunas?

En febrero de 2022, los CDC actualizaron sus consideraciones clínicas provisionales (disponible en inglés) para cambiar el intervalo recomendado entre la primera y la segunda dosis de las vacunas de ARNm para personas mayores de 12 años. Según la nueva guía, el intervalo recomendado para las dos primeras dosis de Pfizer es de tres a ocho semanas. Para Moderna, el intervalo recomendado es de cuatro a ocho semanas.

Los CDC señalan que “un intervalo de ocho semanas puede ser óptimo para algunas personas mayores de 12 años, especialmente para los hombres de 12 a 39 años. Un intervalo más corto (tres semanas para Pfizer-BioNTech; cuatro semanas para Moderna) entre la primera y segunda dosis sigue siendo el intervalo recomendado para: personas con inmunodepresión moderada o grave; adultos mayores de 65 años; y otros que necesitan protección rápida debido a una mayor preocupación por la transmisión comunitaria o el riesgo de enfermedades graves”. Este cambio se basó en los nuevos datos que indican que el intervalo más largo redujo el riesgo del raro efecto secundario de miocarditis que ocurre principalmente entre hombres jóvenes.

 


 

A mi paciente le preocupa que su hijo adolescente se vacune. ¿Cómo abordo esta conversación? ¿Qué recursos me recomiendan? 

Las dudas sobre la vacunación de niños deben abordarse de forma similar a las dudas sobre uno mismo:

  • Dedicar tiempo a escuchar las preocupaciones de los padres; 
  • Reflexionar y validar esas preocupaciones sin juzgarlas;
  • Hacer preguntas para conocer sus preocupaciones;
  • Proporcionar la información que tenemos y ser francos sobre la información que no tenemos;
  • Proporcionar un espacio abierto y seguro para la discusión.

Para muchos padres -incluidos muchos que han sido vacunados- la vacuna todavía parece demasiado nueva. Algunos han escuchado información errónea sobre la posibilidad de que las vacunas afecten la fertilidad (de lo cual no hay pruebas); a otros les preocupa que la vacuna pueda provocar miocarditis en los varones adolescentes (vea abajo la pregunta sobre miocarditis). Una buena manera de empezar es escuchar y apoyar a los padres en sus preocupaciones específicas, además proporcionar las evidencias que tenemos que apuntan a la seguridad de las vacunas disponibles. Luego, reafirmar por qué la vacunación es importante en la familia y la comunidad -para proteger a los abuelos de la hospitalización, para evitar más muertes en la comunidad, para asegurar que la escuela, el baile de graduación y las salidas con los amigos no se interrumpan de nuevo- todo esto puede ayudar a replantear la conversación en forma positiva.

 


 

¿Qué les digo a los padres que rechazan la vacuna con el argumento de que los niños no suelen enfermarse gravemente con COVID-19? 

Además de fomentar la confianza mediante las estrategias descritas anteriormente, los proveedores de servicios de salud pueden proporcionar a los padres información y cifras básicas:

  • Las vacunas reducen la propagación comunitaria: los niños asintomáticos y sintomáticos con COVID-19 son portadores de la enfermedad en altas cantidades, independientemente de la gravedad de esta, según un estudio reciente (disponible en inglés). Niños que están al día con sus vacunas contra COVID-19 tienen menor riesgo de infectarse. La mejor manera de reducir la propagación comunitaria --para proteger a quienes están cerca de nosotros de no enfermarse gravemente si se infectan con COVID-19 -- es vacunando a nuestros hijos.
  • Algunos niños se enferman gravemente: es correcto decir que el riesgo de enfermedad grave entre los niños es bajo. Sin embargo, en la actualidad, se estima que COVID-19 es la sexta causa de muerte de niños en los Estados Unidos (disponible en inglés). El riesgo es bajo, pero muchos niños continúan siendo hospitalizados y muriendo, sobre todo desde que la variante delta se ha vuelto dominante.
    • Al menos 8300 niños han sido hospitalizados y 791 han muerto a causa de COVID-19.
    • Al menos 5.200 han sido diagnosticados con el síndrome inflamatorio multisistémico (disponible en inglés) como consecuencia de la infección por COVID-19.
    • Los niños afroamericanos, indígenas e hispanos son tres veces más propensos a ser hospitalizados por COVID-19 que sus compañeros blancos.
  • Los beneficios superan con creces los riesgos mínimos de la vacunación: millones de niños de 12 a 17 años han recibido la vacuna contra COVID-19 en todo el mundo. Muchos niños experimentan efectos secundarios, como dolor en el lugar de la inyección, fiebre, dolor de cabeza. Existe un bajo riesgo de miocarditis (ver la siguiente pregunta).
  • A medida que se desarrollan nuevas variantes, el riesgo para los niños puede aumentar. Por ejemplo, aunque ómicron es menos grave que las variantes anteriores, es altamente contagioso y el número de niños infectados fue muy alto. En consecuencia, más niños terminaron en el hospital. Una variante futura puede ser más eficaz en la infección de niños. La mejor manera de prevenir enfermedades y evitar que se formen futuras variantes es maximizar el número de personas que se vacunan, incluidos los niños.

Recursos:

 


 

¿Los varones adolescentes que se vacunan tienen mayor riesgo de padecer miocarditis?  

En primero lugar, es importante señalar que existe un mayor riesgo de miocarditis debido a una infección por COVID-19 que por la vacuna contra COVID-19.

Incidencia relacionada con la vacuna: se ha producido un aumento de los casos de miocarditis (inflamación del músculo cardíaco) y pericarditis (inflamación del revestimiento del corazón) tras la aplicación de la vacuna contra COVID-19 de ARNm (Pfizer y Moderna), especialmente entre los adolescentes varones. La miocarditis es comúnmente causada por infecciones virales, y la inflamación después de la vacunación puede ser desencadenada de forma similar. A partir de febrero de 2022, VAERS ha recibido 2,239 informes preliminares de miocarditis o pericarditis entre personas de 30 años o menos después de recibir la vacuna contra COVID-19. Los padres deben saber que los adolescentes varones tienen mayor riesgo que otros grupos, y con mayor frecuencia después de la segunda dosis. Los síntomas incluyen dolor en el pecho, dificultad para respirar y sensación de corazón agitado. Lea más en esta página web de los CDC. Para reducir este riesgo ya muy pequeño, los CDC declararon en febrero de 2022 que "un intervalo de ocho semanas [entre las dosis primarias de la vacuna] puede ser óptimo para algunas personas de 12 años o más, especialmente para los hombres de 12 a 39 años".  Consulte la pregunta anterior sobre el espaciado primario para obtener más información.

Incidencia relacionada con la infección: lo que es muy importante expresar a los padres es que el riesgo de miocarditis de un niño como resultado de una infección por COVID-19 es mucho mayor que el riesgo de miocarditis por la vacuna. De marzo de 2020 a enero de 2021, los CDC descubrieron que los pacientes infectados con COVID-19 presentaron casi 16 veces más riesgo de miocarditis (disponible en inglés) en comparación con los que no estaban infectados. El mismo estudio encontró que el riesgo de miocarditis es 37 veces mayor para los niños infectados menores de 16 años, en comparación con el de los niños sin infección por COVID-19. La mejor manera de evitar la infección es la vacunación.

Comparación de los riesgos asociados a la vacuna y los asociados a la infección: los casos de miocarditis asociados a la vacuna han tenido una rápida recuperación (en cuestión de semanas) a diferencia de la miocarditis asociada a la infección por COVID-19, que puede perdurar por mucho tiempo y afectar de forma negativa la eficiencia de la capacidad de bombeo del corazón (la fracción de eyección del ventrículo izquierdo). Además, no se ha informado de ningún caso de miocarditis después de la vacuna contra COVID-19 (relacionado o no con la vacuna) que haya provocado la muerte.

Información errónea: antes de llegar a ser publicado, se retiró un estudio que exageró excesivamente sobre el riesgo de miocarditis después de la vacunación (disponible en inglés). Lamentablemente, este estudio que no llegó a publicarse se compartió ampliamente en las redes sociales antes de ser retirado, y está incidiendo en la comprensión de los padres sobre el riesgo de miocarditis como consecuencia de la vacunación.

 


 

Muchos lugares están exigiendo que los padres estén presentes cuando los niños reciben sus vacunas. Esto está creando un obstáculo para muchos de los pacientes inmigrantes y migrantes que necesitan trabajar. ¿Qué sugerencias tiene para hacer frente a esta situación?

Las normas varían mucho de un estado a otro, y algunos estados están cambiando sus leyes a raíz de las vacunas contra COVID-19. Actualmente, las leyes de consentimiento médico de 40 estados exigen la aprobación de los padres para que los menores de 18 años reciban una vacuna. Algunos estados están reduciendo las barreras para que los adolescentes reciban las vacunas contra COVID-19; otros están promoviendo mayor rigor para impedir que los adolescentes actúen sin el consentimiento de sus padres. Además, algunos condados tienen sus propias leyes de consentimiento que anulan las leyes estatales. El sitio web vaxteen.org (sitio disponible en inglés) ofrece orientación por estado y por condado sobre las leyes de consentimiento de menores, si fuera el caso. El sitio web también ofrece materiales para ayudar a los adolescentes a hablar sobre la vacunación con sus padres. Recomendamos que los proveedores de servicios de salud consulten las leyes de sus estados para determinar si se requiere la presencia de los padres.

En las áreas en las que se exige la presencia de los padres, algunos padres encuentran un obstáculo para la vacunación. Muchos centros de salud y departamentos de salud están ofreciendo atención fuera de horas de trabajo y clínicas los fines de semana para aumentar el acceso a las vacunas contra COVID-19. Si su paciente no puede asistir a las clínicas de vacunación disponibles, es probable que ese paciente no sea el único con acceso limitado en la comunidad. Es muy recomendable coordinar clínicas de vacunación que atiendan a las necesidades de la comunidad de migrantes e inmigrantes, teniendo en cuenta los horarios de trabajo, la movilidad, las barreras lingüísticas y culturales y el temor a la situación de inmigración. Las clínicas de vacunación móviles que llegan hasta las viviendas de los trabajadores agrícolas y las clínicas emergentes en lugares populares, como tiendas de comestibles, mercados de pulgas e iglesias, son alternativas fundamentales para aumentar el acceso. Los materiales de vacunación culturalmente relevantes también son importantes. (Ver "Recursos prácticos de MCN" más abajo para obtener materiales).

 

 

Tarjetas de vacunación

 

¿Qué debo tener en consideración con trabajadores migrantes respecto de la vacunación contra COVID-19, dado que existe ahora un mandato federal de vacunación en el lugar de trabajo?

Debido a los mandatos de vacunación, la tarjeta de vacunación ya no es solo un documento de salud, ahora es un documento de empleo obligatorio. Muchos migrantes e inmigrantes trabajan con un sobrenombre o alias. Es fundamental que los médicos conversen con el paciente si este necesitará la tarjeta de vacunación con su nombre real o su alias. El paciente puede necesitar dos tarjetas y el médico puede explorar la posibilidad de poner el nombre y el alias del trabajador ("alias") en la base de datos de vacunación del estado.

 


 

Un trabajador se vacunó con su nombre real. Sin embargo, utiliza un alias en el trabajo. Actualmente, hay un mandato de vacunación en su trabajo, pero los datos de su tarjeta de vacunación no coinciden con el nombre que sus empleadores tienen registrado. ¿Qué debe hacer?

Debido a los mandatos de vacunación, la tarjeta de vacunación ya no es solo un documento de salud, sino que ahora es un documento de empleo obligatorio. Recomendamos que el médico emita una segunda tarjeta con el alias. En la medida de lo posible, se sugiere que el médico incluya el alias ("alias") en la base de datos de vacunación del estado, de modo que ambas tarjetas contengan información verificable en la base de datos a la que solo tienen acceso los proveedores de atención médica.

 


 

Un trabajador, que previamente se vacunó con su nombre real, está registrado en el trabajo con un alias. Debido al nuevo mandato de vacunación de su trabajo, sus empleadores organizaron una clínica ambulatoria de vacunación obligatoria para aquellos que no podían mostrar prueba de vacunación, por lo que el trabajador ya vacunado tuvo que vacunarse nuevamente al no poder enseñar su tarjeta de vacunación con su nombre real. ¿Cuáles son las implicaciones para la salud de la doble vacunación?

Hay datos limitados sobre pacientes que han recibido más vacunas de las recomendadas.

De acuerdo con los datos iniciales (disponible en inglés) de CDC, las personas que recibieron una tercera dosis mostraron efectos secundarios similares o más leves a los de la serie de dos inyecciones. Estos efectos secundarios incluyen fiebre pasajera, escalofríos y otros síntomas similares a los de la gripe.

 


 

¿Qué hago si mi paciente ha perdido la tarjeta de vacunación?

Los pacientes que dicen que ya han recibido una vacuna, pero que no tienen pruebas, pueden necesitar ayuda para comunicarse con el centro de vacunación al que acudieron para verificar su estado de vacunación; los trabajadores sociales y los trabajadores de alcance comunitario pueden ayudar en estos casos. Si el paciente ha migrado desde que se vacunó, averigüe los detalles que el paciente recuerde (ubicación, fecha y hora, tipo de vacunación) y comuníquese con el sitio de vacunación. Cada lugar tiene un proceso diferente en cuanto al registro y entrega de informes de vacunas al departamento de salud local. Todos los estados tienen un archivo de vacunación que contiene registros de todas las vacunas proporcionadas en el estado. Dependiendo del lugar, es posible que la información del paciente ya esté registrada en el estado. Los sistemas de información sobre inmunizaciones de los CDC brindan información de contacto para cada estado aquí.

 

 

 

COVID y otros problemas de salud

 

¿Debería una paciente hacerse una mamografía después de recibir la vacuna contra COVID-19?

Se recomienda esperar al menos dos semanas después de la administración de la vacuna contra COVID-19 antes de recibir una mamografía u otro examen de diagnóstico por imágenes. Esto se debe a que las vacunas contra COVID-19 pueden causar inflamación de los ganglios linfáticos, lo que puede interpretarse como cáncer en tales exámenes por imágenes. Conozca más aquí (disponible en inglés). Como precaución, si la paciente no está migrando y puede retrasar el examen por imágenes, los proveedores de servicios de salud pueden recomendar que la paciente espere de seis a diez semanas después de la segunda dosis de la vacuna contra COVID-19. Si una paciente necesita mudarse antes de que finalice ese período de seis a diez semanas, los proveedores de servicios de salud pueden inscribir a la paciente en la Red de salud y se le puede dar orientación sobre el nuevo sistema de salud de su lugar de destino para programar una mamografía u otros exámenes de diagnóstico con imágenes.

 


 

Llegó una paciente y no estábamos seguros de si tenía COVID-19 o influenza, así que pedimos un panel viral completo. Resulto que tenía tanto COVID-19 como influenza. ¿Es esto común?

No hay pruebas suficientes para determinar qué tan extenso es este problema. Sin embargo, ómicron parece estar presentándose de manera similar a la gripe; la pérdida de olfato y gusto se presentan con menos frecuencia que con delta. En consecuencia, más médicos están ordenando paneles virales y descubriendo coinfecciones. La influenza está circulando por todo el país, y las clínicas y hospitales podrían considerar la necesidad de una tercera área de aislamiento para pacientes con influenza y COVID-19 para garantizar que los pacientes con COVID-19 no estén expuestos a la influenza, y viceversa.

 


 

Teniendo en cuenta que la influenza no circuló mucho el año pasado, ¿debería seguir recomendando la vacuna contra la influenza?

Sí. Se recomienda a todos los pacientes de seis meses o más que se vacunen contra la influenza. Es muy importante que los miembros de la comunidad reciban información culturalmente competente sobre cómo y por qué vacunarse.

A medida que los hospitales y las unidades de cuidados intensivos se siguen llenando de pacientes con COVID-19, se hace urgente que los miembros de la comunidad se protejan lo más posible contra la influenza para reducir la probabilidad de que los sistemas hospitalarios se saturen.

Esta vacuna, que salva vidas, puede proteger a personas como niños pequeños y ancianos, que todos los años mueren a causa de la influenza. Cabe señalar que, con el regreso de los niños a la escuela y la reincorporación de muchas personas al trabajo, nuestra situación cotidiana es bastante diferente a la de la temporada de gripe del año pasado. La pandemia no es una buena razón para no vacunarse contra la influenza.

 


 

¿Cuál es la diferencia de la vacuna contra la influenza este año? ¿Qué pasa con COVID-19 y la influenza?

La directriz nueva de los CDC sobre la vacuna de la influenza destaca algunos cambios. Se recomienda a los médicos que revisen la directriz de los CDC (disponible en inglés) en su totalidad. Se anima a todos los pacientes de 6 meses o más a que se vacunen contra la influenza.

Para las personas que tienen COVID-19: en la actualidad, no hay datos que indiquen el momento óptimo de vacunación contra la influenza para su eficacia en personas con COVID-19 o que se estén recuperando de la misma, de acuerdo con CDC (disponible en inglés). Se recomienda a los pacientes sin contraindicaciones o alergias que se vacunen contra COVID-19 y la influenza lo antes posible para protegerse a sí mismos, a sus familias y a sus comunidades.

Para quienes deseen recibir la vacuna contra COVID-19 y de la influenza: es seguro administrar la vacuna contra COVID-19 y la vacuna de la influenza el mismo día. Se recomienda a los pacientes migrantes y a otras personas que tienen un acceso reducido a la atención médica y cuentan con tiempo limitado para la recuperación de los efectos de las vacunas a que reciban las vacunas contra la gripe y COVID-19 al mismo tiempo.

 


 

¿Qué inquietudes especiales debería tener en cuenta entre inmigrantes, migrantes y refugiados?

Los proveedores de servicios de salud de primera línea están informando de que algunos pacientes, en particular jóvenes y considerados sanos, que se enferman gravemente con COVID-19, resultan teniendo una diabetes no controlada y no diagnosticada. Los estudios iniciales indican que la diabetes es una de las comorbilidades más comunes en personas con enfermedad COVID grave.  Además, las personas con diabetes también tienen un mayor riesgo (enlace disponible en inglés) de efectos a largo plazo de COVID-19. 

La diabetes sigue siendo un grave problema de salud entre las comunidades de inmigrantes, migrantes y refugiados que carecen de acceso a la atención médica y a menudo tienen dificultades para aplicar y mantener estrategias de vida saludable. Se insta a los proveedores de servicios de salud que atienden a estas poblaciones a que incrementen el alcance a estas comunidades y a que evalúen a los pacientes para detectar la diabetes. Lea más sobre la diabetes y acceda a los recursos sobre diabetes en la página de MCN.

 

 

Preguntas básicas sobre COVID

 

Un paciente que tiene dudas sobre la vacuna preguntó si existe diferencia entre la inmunidad que se obtiene después de la infección por COVID-19 y la inmunidad que se consigue con las vacunas contra COVID-19. 

La inmunidad después de la vacunación ha sido bien estudiada y, como era de esperar, es muy alta. La inmunidad después de la infección varía mucho. Los CDC señalan que “el nivel de protección que obtienen las personas luego de tener COVID-19 puede variar según lo leve o grave que haya sido su enfermedad, el tiempo transcurrido desde la infección y su edad”. En general, la inmunidad de la vacuna dura más que la inmunidad de la enfermedad por lo que hemos visto hasta ahora, pero se necesitan más estudios cuando se trata de las variantes de COVID-19. 

Si un paciente se ha recuperado de COVID-19, no debe confiar en la inmunidad obtenida después de la infección. Un estudio de los CDC (disponible en inglés)  mostró que las personas que se habían infectado con COVID-19, pero que no se vacunaron después de la recuperación, tenían el doble de probabilidades de contraer COVID-19, en comparación con las que se vacunaron después de la recuperación. Este estudio apunta además a la vacunación como una mejor manera de garantizar una inmunidad sólida después de la infección.

Lo importante a considerar es que quienes no están vacunados siguen siendo vulnerables. Las variantes más nuevas no son necesariamente menos graves para los no vacunados. Y desafortunadamente, nuestras tasas de vacunación son más bajas en EE. UU. que en otros países industrializados. Además, entre los vacunados, tenemos un porcentaje más bajo de personas que han recibido la dosis de refuerzo, lo que hace que algunos de los vacunados sean vulnerables a hospitalizaciones y a la muerte.

Si bien no podemos decir de manera concluyente que la vacunación es mejor que la inmunidad natural, debido al nivel altamente variable e impredecible de la inmunidad que se obtiene después de la infección, sí podemos decir que la vacunación es una forma garantizada, segura e importante de lograr un alto nivel de inmunidad contra COVID-19.

 


 

¿Qué significa “estar al día”? ¿Cómo se puede comparar a “completamente vacunado”?

El lenguaje en torno a COVID continúa cambiando. En enero de 2022, los CDC definieron estos términos:

  • "Estar al día" significa que una persona ha recibido todas las dosis de una vacuna recomendada contra COVID-19, incluyendo las dosis de refuerzo, cuando es elegible.
  • “Completamente vacunada” significa que una persona ha recibido la serie principal de las dosis de una vacuna contra COVID-19.

 


 

¿Qué es considerado como un caso de infección en una persona vacunada?

Un caso de infección en una persona vacunada es un caso positivo de COVID-19 que se produce después de dos semanas o más de la administración de la última dosis de la vacuna contra COVID-19. El caso puede ser sintomático o asintomático. Es importante señalar que a medida que más personas se vacunen completamente, será natural esperar un aumento en el número de personas completamente vacunadas hospitalizadas, especialmente si dichas personas ya estaban inmunocomprometidas. Los casos de infección en personas vacunadas son más comunes con ómicron, debido a su muy alta transmisibilidad.

 


 

¿Cómo responder a las preguntas básicas de mis pacientes sobre la seguridad de las vacunas?

Es muy importante responder a esta pregunta básica fundamental de manera completa, con respeto y paciencia, y de una manera culturalmente competente.

Es importante recordar que algunas de las poblaciones vulnerables que más se beneficiarían de la vacuna contra COVID-19 son también las poblaciones que históricamente han sido maltratadas gravemente durante los ensayos de vacunas o que han sido forzadas a someterse, sin su consentimiento, a procedimientos médicos patrocinados por el Estado. Los cimientos racistas de nuestros sistemas de salud pública continúan traumatizando a nuestros pacientes en la actualidad.

La vacunación sigue siendo la más baja entre los adultos de 18 a 39 años; los adultos afroamericanos no hispanos y los que tienen menos educación; los no tienen seguro y tienen menores ingresos familiares. Muchos de nuestros pacientes encajan en una o más de estas categorías y, por lo tanto, requieren un apoyo adicional para proporcionar el espacio seguro en el que puedan expresar sus preocupaciones sobre la vacunación y para abordar dichas preocupaciones.

Algunos puntos básicos a considerar:

  • Desde su lanzamiento, más que 64% de la población de EE.UU.-- más de 214,000,000 personas--, incluidos millones de trabajadores de la salud, científicos destacados, políticos y líderes comunitarios, han recibido al menos una dosis de la vacuna. Muchos de los médicos, enfermeras y trabajadores de la salud que trabajan incansablemente para brindar atención médica se han vacunado para protegerse a sí mismos y, a su vez, a sus comunidades, mostrando otro voto de confianza en la seguridad de las vacunas.
  • Los efectos secundarios siguen siendo muy bajos, mientras que el riesgo de desarrollar una enfermedad grave y la muerte sin la protección de la vacuna sigue siendo alto.

Recursos prácticos de MCN

La campaña #YoMeLaPuse que fomenta la vacunación con este breve vídeo multigeneracional y carteles personalizables y descargables.

Lista de verificación en inglés: Safely Conducting “Touchless” Outreach Events During COVID-19 to Bring Services to Refugee, Immigrant, and Migrant Populations

 

Otros recursos:

 


 

¿Qué hago si mi paciente o la comunidad de mi paciente encuentra información errónea sobre la vacuna?

Los pacientes están preocupados por qué tan segura es la vacuna y circula mucha información errónea. Ayude al paciente a comprender la seguridad de la vacuna y cómo analizar los mensajes de salud contradictorios o confusos que desinforman, a través de nuestra guía interactiva, "Deconstruyendo la información errónea de salud”.

Versión interactiva de Prezi: https://prezi.com/view/2zUKL4KGQWaysr1BertD/

Versión del folleto de una sola página: https://www.migrantclinician.org/toolsource/resource/deconstructing-health-messages-five-key-questions.html

 

 

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